La plata. Elemento funcional contra vampiros y bacterias

Y para hacer cucharas de comunión. ¡Oh, la versatilidad!

Después de este parón veranil-pandémico, volvemos con más lustre que nunca. Y comenzamos de nuevo hablando en de plata y soñando en oro, como Melendi.

Hace mucho, mucho tiempo (una semana concretamente), las señoras decimonónicas que habitan en nosotras se sorprendieron hablando de limpieza. Exacto. Se sorprendieron hablando de limpieza, sí. Seguimos hablando de nosotras en tercera persona, sí.

Resulta que una de nosotras tiene paños de cocina con plata. Sí, tal como lo oyes. Dejando de lado el debate sobre si realmente estos trapos tienen un componente antibacteriano que hace de tu cocina un lugar más limpio o si son más bien pura propaganda burguesa per a fer negoci, las biotecnólogas que en nosotras habitan comenzaron a sufrir un episodio de La Pregunta Infinita. Muchas preguntas comenzaron a invadir nuestras mañanas, días y noches: ¿la plata mata?, ¿qué mata la plata?, ¿cómo mata la plata?, cuando nos ponemos pendientes, ¿nuestras orejas son el mechero Bunsen de nuestro cuerpo?, ¿nos estamos poniendo malitas de los nervios pensando en la plata?. Necesitábamos respuestas.

Nosotras cada día despertándonos pensando en la actividad antibacteriana de la plata.

Ante todo, educación. Aquí os presentamos a la plata. La plata, vosotrxs. Vosotrxs, la plata. La plata es un elemento químico con símbolo Ag. Te la puedes encontrar viviendo en la tabla periódica en la fila 5, columna 11, número 47.

Dicho esto, lo creas o no, la plata se viene utilizando como agente antimicrobiano desde tiempos inmemoriales. Dada la falta de botellas de plástico en la época, Alejandro Magno ya se llevaba a sus campañas militares agua en recipientes de plata para que ésta se conservase fresca y no se pudriese. Vaya burgués el Alejandro. Y vaya espaldas las de la época. Asimismo, los griegos y los romanos, además de ser todos humanos, también conservaban el agua con la misma técnica. Ah, y también estaba de moda aplicar plata en heridas para evitar que éstas se infectasen. De todo esto nos queda clara una cosa, la plata se ha utilizado (y aún se utiliza) como antimicrobiano, sí. Pero…

¿Cómo mata la plata?

Para entender cómo mata la plata, tenemos que remitirnos a la noble ciencia de la Química, más concretamente a los ácidos y bases de Lewis. A grandes rasgos, un ácido de Lewis es una especia química que puede aceptar electrones. La plata iónica (Ag+) es un ácido de Lewis. Por otro lado, los grupos sulfuro y fosfato son bases de Lewis (donan electrones). No dejes de leer todavía, que estamos llegando al quiz de la cuestión, al meollo. Que resulta que base y ácido… interaccionan. Lo mejor viene ahora. Escucha: ¿dónde podemos encontrar grupos sulfuro y fosfato? Pues en la base de la vida, en los ladrillos donde se cimientan pasado, presente y futuro, en nuestra esencia más personal: EL ADN, EL ARN, LAS PROTEÍNAS Y TODO EN ESTA VIDA. Perdón, nos estamos dejando llevar. Cuestión, lo de la plata. Te lo explicamos con nuestras dotes en el arte de las metáforas de Star Wars.

Cual Halcón milenario, la plata tiene que superar varias barreras hasta llegar a la desintegración total de una bacteria (en esta metáfora galáctica, la bacteria es la Estrella de la Muerte). He aquí las barreras a superar en una bacteria-Estrella de la muerte: PRIMERA, peptidoglicanos (proteínas + carbohidratos), lípidos y demás entes que habitan la pared celular junto con la membrana (recordemos que es fluida y suave, sususuave); al interaccionar con ellos, la plata hace que aumente su rigidez, e interacciona con las mismas proteínas haciendo que éstas comiencen a perder su función. SEGUNDA, la plata, al estar presente en el interior celular, comenzará a interaccionar con otras proteínas y biomoléculas, desmoronando la maquinaria de expresión proteica y demás funciones celulares (nos estamos cargando a unos cuantos soldados de la Estrella de la Muerte de ésos que manejan el panel de control). Y TERCERA, interacciona con los ácidos nucleicos, y ya la descuajeringación es final: la célula pierde su información para crear proteínas (todos los generales y demás jefes de mando). Y por si esto fuera poco, añádele un poquito de estrés (oxidativo). Y voilá, la necrosis. La muerte. Ya no hay ni bacteria ni bacterio.

Es importante puntualizar que, aunque no todas las bacterias tengan paredes celulares similares -las hay de todos los espesores, composiciones y tinciones-, todas las vías de destrucción masiva de bacterias que acabamos de indicar aplican tanto para plata per se (iónica, Ag+) o como para plata en nanopartículas.

Así vería Quentin Tarantino este post. Y sí, esos vampirovibrios tienen tupé. Aun no sabes lo que son los vampirovibrios, pero pronto lo sabrás. Anyways, una vez que se empieza a antropomorfizar, las cosas se hacen bien o no se hacen.

Oro parece, plata no es

Tal vez este título te parezca pueril. O tal vez no porque amas el refranero tanto como nosotras. En cualquier caso, sentimos que es nuestro deber informarte de que la plata y los plátanos están más relacionados de lo que crees y que, encima, lo hacen de manera eco-friendly.

Las nanopartículas de plata están de moda, nanos: que si biosensores para diagnóstico, tinta para imprimir electrodos, materiales para usos médicos o… simples antibacterianos (¡por supuesto!). Sin embargo, la síntesis de nanopartículas de plata tampoco es lo más ecofriendly del mundo, así que no estaría mal intentar hacer más limpio el proceso por algún lado. Por ello, vamos ahora a apelar al simio que en ti habita. ¿Comes plátanos? ¿Bananas? ¿Bananos? ¿Por qué tirar a la basura esa piel de plátano cuando puedes hacer algo mucho más constructivo con ella? En efecto, siempre puedes… ¡sintetizar nanopartículas de plata con esa piel!

Pardiez, ¿pero cómo así? Para realizar una síntesis química de nanopartículas de plata se ha de empezar con una sal de plata. Las sales de plata, en que la plata se encuentra en su forma iónica Ag+, están disueltas en el agua. Sin embargo, para formar nanopartículas necesitamos que la plata pase a estado sólido. Para ello, lo que se hace es reducir la plata de Ag+ (la forma soluble) a Ag0 (la forma insoluble) de modo que la plata precipita. Al precipitar se genera un sólido, que serán las nanopartículas. Para reducir la plata necesitamos un agente reductor, es decir, un agente que le dé electrones a la plata para que ésta pueda pasar de Ag+ a Ag0. Y en efecto, como segurísimo que pensaste la última vez que te merendaste un plátano, el extracto de piel de plátano está lleno de antioxidantes (carotenoides, antocianidinas, catecolaminas…) que actúan como agentes reductores. Et voilà. Nanopartículas de plata, babies. Sintetizadas con agentes reductores salidos de restos de piel de plátano, babies. Babies.

Nos quedan, pues, tres opciones de utilización de pieles de plátano: compostarlas, sintetizar unas buenas nanopartículas antimicrobianas o montar unas guerras bananeras. En todo caso, ya vale de hablar de bananas. Centrémonos en lo que importa de verdad, el clickbait de este post: Edward Cullen.

Al grano, a lo importante, ¿se puede matar a un vampiro con una bala de plata?

O, en su defecto, ¿con una nanopartícula de plata? Dada nuestra esencia biotecnológica, nuestras inquietudes vampíricas no nos derivan a grimorios varios ni a best-sellers, sino que nos abocan a la noble ciencia de la Microbiología. Y es que la literatura y el cine vampírico no se limitan ni a Drácula, ni a Nosferatu, ni a Anne Rice, ni a Crepúsculo (la referencia a Edward Cullen acaba aquí; ha sido breve pero intenso), ni tan siquiera a La pajarería de Transilvania. No. La literatura vampírica permea hasta Pubmed (véase la Nota2 a pie de post). Sólo así hemos podido encontrarnos con un tomo cuyo título nos ha dejado arrobadas: “Volviendo de entre los muertos; la curiosa historia de la cianobacteria depredadora Vampirovibrio chlorellavorus“.

El Vampirovibrio es una bacteria acuática depredadora que devora el interior de las algas fotosintéticas del género Chlorella. De ahí su nombre chlorellavorus. En efecto, pese a no chupar sangre, los vampirovibrios les chupan el alma a estas alguitas. ¿Están acaso los vampirovibrios matando a seres de luz?, ¿seres que producen energía a partir de los rayos de sol?. ¿Están acaso los vampirovibrios actuando como hijos de las tinieblas? Sin lugar a dudas. De hecho, para disipar dudas, si es que aún quedaba alguna, algunos microbiólogos que claramente pensaron lo mismo que nosotras han propuesto incluir a los vampirovibrios en un nuevo filo cuyo nombre es Melainabacterias. Y aquí llega nuestro momento etimológico estrella del post: Melaina era una náyade que residía en aguas oscuras. Así que sí, los vampirovibrios pertenecen al filo de bacterias “náyade de aguas oscuras”. Todo encaja. Son seres tenebrosos. Ok. Genial. Next.

Podríamos continuar divagando indefinidamente, pero vamos a intentar ir cerrando. Como últimos datos, comentar que el nombre de vampirovibrio le viene al pelo, ya que también puebla las pesadillas de los dueños de explotaciones algueras. Para redimirnos de todos nuestros malos comentarios, sólo comentar que los vampirovibrios controlan el crecimiento de algas en agua dulce, cosa esencial para mantener unos niveles estables de algas y evitar proliferaciones. Así que sí, tienen un rol ecológico importante. No son tus enemigos. Por cierto, las algas también son carnaza para amebas del género Vampyrellidae tales como la Vampyrella (que no Vampirella, una señora con pechos explosivos, colmillos, un trikini y una nave espacial). Atención a este vídeo donde se ve cómo una ameba vampírica le chupa el alma a un alga. Puede herir sensibilidades.

La dicotomía entre un “se puede” y un “se debe”. Extraído de La voz de la razón, es decir, Quora, el Yahoo respuestas de la gente argumentada. Nuestro marcador en Favoritos. Fuente, aquí. #FreeTheVampires

Epílogo: En 2015, se intentó resucitar a un Vampirovibrio sin éxito aparente. Parece ser que llevar más de 30 años liofilizado es una buena técnica para matar Vampirovibrios (como también lo sería utilizar nanopartículas de plata). Hoy, las algas fotosintéticas duermen más tranquilas.


Nota1: La relación entre todos estos conceptos es sólo fruto de los pensamientos intrincados que habitan en nuestras mentes.

Nota2: Como prometimos hace 2 minutos de lectura, aquí está la lista de lecturas vampíricas de Pubmed recomendadas. Esperamos que los disfrutéis.

Selección de títulos vampíricos basado en publicaciones encontradas en Pubmed

y nuestro título recomendado:

4 comentarios en “La plata. Elemento funcional contra vampiros y bacterias

  1. Para que la plata llegue a descuajeringar los ácidos nucleicos del núcleo se necesita una cantidad X de iones de plata? Ya que para llegar al núcleo, primero tiene que pasar por la primera y segunda barrera, por lo que se requieren X iones de plata.

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