Póngame una ginebra con antipalúdicos, por favor

Pongámonos en la situación: estás en la discoteque, te acabas de pedir un gin-tonic (esto es un poco 2017, ya lo sabemos) y te dispones a menear el bullarengue, cuando una cierta luz azulada saliendo de tu cubata te distrae de tus bailes (no dudamos que no sean maravillosos) y comienza la ensoñación. Corría el año 1845, cuando Sir John Herschel, hijo de su padre, … Continúa leyendo Póngame una ginebra con antipalúdicos, por favor